Siguiendo con nuestra colección de motos “akíricas” es el turno de Tetsuo. Aunque sabemos de antemano que es un total desconocido, construir la moto del verdadero protagonista era de “obligado complumiento”. Todo un reto. Esta será nuestra segunda entrega (y tercera, en realidad), son 6 las motos más interesantes. ¿Cuántas seremos capaces de hacer antes de volvernos locos?, hagan apuestas!!!
Paradójicamente, los geniales diseños de la película “Akira” eclipsaron por completo a su protagonista, Tetsuo, un personaje enigmático, siempre mal humorado y celoso hasta la médula de su amigo y compañero de fechorías, Kaneda.
Tetsuo entra por primera vez en escena en uno de los miles de callejones que siegan la ciudad de Neo Tokio, “tentando” la moto de Kaneda; y fantaseando con la idea de ser su dueño, enumera en voz alta, como si alardeara ante una novia inexistente, cada una de sus características:
* 2 rotores de cerámica para las ruedas
* sistema anti-bloqueo de frenos…¡controlado por ordenador!
* 12000 revoluciones por minuto
* ¡¡¡200 caballos de potencia!!!
Ridiculizándolo, Kaneda fulmina de un plumazo su fantasía:
* ¿Quieres dar una vuelta, Tetsuo?
* Su amigo Kaneda nunca se caracterizó por su “tacto”.
Es en esta secuencia donde se descubre la moto de Tetsuo, “nada, comparada con la de Kaneda“, pensamos, pero no podíamos estar más equivocados…observándola detenidamente apreciamos su originalidad, encajando perfectamente con toda la estética futurista que diseñó el creador.
Con el tiempo hemos “saboreado” todos y cada uno de los detalles que aparecen en la película.
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Por esta razón y después de haber terminado la moto de Kaneda, decidimos seguir con la de Tetsuo, no tan refinada, mucho menos conocida, pero todo un reto, quizás mayor que el anterior…
Existen muchas menos referencias a esta moto, únicamente nos remitimos al cómic y las escasas secuencias donde aparece. Antes de comenzar, debíamos decidir de que color sería puesto que en este aspecto, cómic y película no coinciden. No sólo existían cambios de color, dependiendo de la fuente, además, encontramos importantes diferencias en el diseño.
Así pues y ante la duda decidimos tomar como referencia las dos fotos que más nos gustaran y…hacer dos motos!.
Elegimos el color blanco y “Tan” por ajustarse mejor a los diseños originales. La construcción de ambos modelos se realizó simultáneamente, sirviendo uno como “respiro” del otro. Por suerte disponemos de un buen surtido en estos colores, no obstante hubo que pedir ciertas piezas exclusivas, de nuevo las ruedas del 8420, radares de 4×4, 6×6 y 8×8 en colores blanco, “Tan” y “Dark Grey”, amortiguadores de color blanco y “Dark Grey”, etc, etc…
Curiosamente ambas construcciones requirieron muchas más piezas exclusivas que la de Kaneda, hecha casi en su totalidad con piezas comunes…
Elegidos los colores, empezamos como siempre, o sea, con chetos y Coca-Colas bien cerca…
Establecimos las proporciones y reparto de piezas de los modelos. Es algo que aprendí de mi hermano, mucho más preocupado en construir ordenadamente, dando prioridad a la resistencia e imagen global, a diferencia de mí, obsesionado por los detalles sin apenas prestar atención a estos otros aspectos.
El primero de ellos, la amortiguación!, ambas van “equipadas” de trasera y delantera, nada fácil de encajar en tan poco espacio. El resultado es bastante imprevisible puesto que el peso de la construcción deja a ésta generalmente a una altura inesperada. Existen varios “trucos” para que esto no suceda, uno de ellos es rezar…
Evocar las formas de este diseño ha sido casi imposible. Nos permitimos ciertas licencias con el fin de “aligerar” su construcción facilitando la accesibilidad a ciertas partes. Generalmente cualquiera de nuestras construcciones es hecha y rehecha permanentemente, replanteando y “mejorando” detalles, por ello es importante construir de manera que, ante cualquier cambio, se vean implicadas el menor número de partes posible, agilizando cualquier rectificación.
En esta segunda “experiencia” hemos puesto en práctica muchas de las enseñanzas que aprendimos haciendo la moto de Kaneda. Construir con orden, partiendo de una estructura diáfana y a la vez sólida es fundamental, combinando elementos clásicos y modernos con un sólo objetivo, “evocar”.
Una de las partes de las que nos sentimos especialmente orgullosos es el diseño del manillar, puños y frenos se resolvieron con muy pocas piezas, reproduciendo todos sus detalles. Igual en ambos modelos…
Después de 2 meses largos nuestro último MOC “bicéfalo” empieza a despegar. Esperamos que os guste…y ya sabeis, si teneis algún primo al que odieis de verdad, haced que se pase por:
http://www.brickshelf.com/cgi-bin/gallery.cgi?f=127268
No se olvidará de vosotros!
Saludos.